No es motivo de reproche que el ciego, el cojo, el enfermo ni ustedes mismos coman [de lo que les ofrezcan, ya sea comida procedente] de su propia casa, o de la casa de sus padres o de sus madres o de sus hermanos o de sus hermanas, o de sus tíos o tías paternos, o de sus tíos o tías maternos, o de aquellas [casas] que están a su cargo o [de la casa] de algún amigo; ni incurren en falta si comen juntos o por separado. Pero siempre que entren a [cualquiera de estas] casas, salúdense unos a otros con el saludo de la paz, un saludo bendecido y excelente, como Dios manda. Así es como Dios les aclara Sus Signos para que puedan comprender
Practica la recitación de esta aleya
Toca el micrófono y dilo.
24:62
﴿٦٢﴾
Los verdaderos creyentes son aquellos que creen en Dios y Su Mensajero, y que cuando están reunidos con él [el Mensajero de Dios] por un motivo importante, no se retiran sin antes pedirle permiso. Los que te piden permiso son los que realmente creen en Dios y Su Mensajero. Cuando te pidan permiso [¡oh, Mujámmad!, para retirarse] por algún motivo que les concierna, dáselo a quienes quieras, y pide perdón a Dios por ellos. Dios es Absolvedor, Misericordioso
Practica la recitación de esta aleya
Toca el micrófono y dilo.
24:63
﴿٦٣﴾
No llamen al Mensajero de la misma manera que se llaman unos a otros. Dios conoce bien a quienes se retiran con disimulo [sin pedir permiso]. Que estén precavidos aquellos que desobedezcan las órdenes del Mensajero de Dios, no sea que les sobrevenga una desgracia o los azote un castigo severo
Practica la recitación de esta aleya
Toca el micrófono y dilo.
24:64
﴿٦٤﴾
¿Acaso no es de Dios cuanto hay en los cielos y en la Tierra? Él sabe bien lo que hacen. El día que comparezcan ante Él, les informará todas sus obras, pues Dios es conocedor de todas las cosas